Descripción general
El ataque cerebrovascular , también conocido como ACV o derrame cerebral , ocurre cuando el flujo de sangre hacia una parte del cerebro se interrumpe de manera repentina. Esto impide que las células cerebrales reciban el oxígeno y los nutrientes necesarios para funcionar correctamente. En cuestión de minutos, estas células comienzan a dañarse o morir.
Existen dos tipos principales de ACV :
- ACV isquémico: causado por la obstrucción de una arteria debido a un cóágulo o placa de grasa.
- ACV hemorrágico: ocurre cuando un vaso sanguíneo se rompe y provoca sangrado dentro del cerebro.
El ACV es una emergencia médica . Cuanto más tiempo pasa sin atención, mayor es el daño cerebral. En Colombia , los ataques cerebrovasculares son una de las principales causas de discapacidad y muerte , especialmente en personas mayores de 50 años, hipertensas, diabéticas o con enfermedades del corazón.
Signos y síntomas
Los síntomas del ACV aparecen de forma repentina. Reconocerlos a tiempo puede salvar vidas . Los más comunes son:
- Debilidad o parálisis en un lado del cuerpo (cara, brazo o pierna).
- Dificultad para hablar o entender lo que otros dicen.
- Pérdida arrepentida de la visión en uno o ambos ojos.
- Mareos intensos , pérdida del equilibrio o coordinación.
- Dolor de cabeza fuerte sin causa aparente , más frecuente en los ACV hemorrágicos.
Una forma fácil de recordarlos es con la regla “FAST” (en inglés) o “CORRE” (en Colombia):
- F (Face / Cara): pide a la persona que sonría; un lado de la cara puede estar caído.
- A (Arm / Brazo): pide que levante ambos brazos; Uno puede caer sin fuerza.
- S (Speech / Habla): escucha si habla con dificultad o de forma confusa.
- T (Time / Tiempo): actúa rápido y llama al servicio de urgencias.
Actuar a tiempo puede marcar la diferencia entre la vida, la discapacidad o la recuperación.
Complicaciones
El daño cerebral causado por un ACV puede dejar secuelas temporales o permanentes , según la zona afectada y la rapidez del tratamiento. Entre las complicaciones más comunes se encuentran:
- Dificultades para hablar, caminar o realizar tareas cotidianas .
- Problemas de memoria o cambios de personalidad.
- Depresión o ansiedad después del evento.
- Parálisis o debilidad persistente en un lado del cuerpo.
- Dificultades para tragar (disfagia), que pueden causar neumonía por aspiración.
- En casos graves, puede presentarse estado de coma o fallecimiento .
Diagnóstico
El diagnóstico del ACV se realiza en el servicio de urgencias , mediante una evaluación clínica y estudios de imagen. El médico analizará los síntomas, el tiempo de aparición y solicitará solicitudes como:
- Tomografía computarizada (TAC): permite identificar si el ACV es isquémico o hemorrágico.
- Resonancia magnética cerebral: más precisa para detectar lesiones en etapas tempranas.
- Angiografía cerebral o ecografía Doppler: evalúe las arterias del cuello y del cerebro.
- Análisis de sangre: para revisar la coagulación, glucosa y niveles de lípidos.
- En algunos casos, electrocardiograma (ECG) o ecocardiograma , para detectar si el coágulo se originó en el corazón.
Un diagnóstico rápido y preciso permite iniciar el tratamiento del ACV a tiempo, mejorando las posibilidades de recuperación.
Recomendaciones
La prevención del ataque cerebrovascular es posible, y empieza con el control de los factores de riesgo. Algunas recomendaciones esenciales son:
- Mantenga controlada la presión arterial : la hipertensión es la principal causa de ACV.
- Controla la diabetes y el colesterol alto .
- Evite fumar y reduzca el consumo excesivo de alcohol.
- Realiza actividad física regular (al menos 30 minutos, cinco veces por semana).
- Lleva una alimentación saludable : incluye frutas, verduras, pescado y poca sal.
- Acude a chequeos médicos periódicos , sobre todo si tienes antecedentes familiares de ACV.
Si ya sufre un ataque cerebrovascular , sigue las indicaciones médicas, participa activamente en la rehabilitación física y del lenguaje , y busca.apoyo emocional.
Recuerda: el cerebro tiene una gran capacidad de recuperación , pero el tiempo, la constancia y el cuidado son fundamentales para lograr una buena calidad de vida.
