Descripción general
La enfermedad ácido péptica agrupa diferentes problemas del sistema digestivo que ocurren cuando se desequilibra la protección natural del estómago frente a factores que lo dañan, como el ácido gástrico y la enzima pepsina. Entre estas enfermedades están la gastritis (inflamación del revestimiento estomacal) y la úlcera péptica (herida profunda en el estómago o el duodeno).
En Colombia, son frecuentes debido al estrés, consumo regular de antiinflamatorios, café fuerte, alcohol, comidas picantes y una infección causada por la bacteria Helicobacter pylori . Aunque la mayoría de los casos son leves, si no se tratan pueden volverse crónicos o complicarse.
Signos y síntomas
Los síntomas pueden variar, pero los más habituales son:
- Dolor o ardor en la “boca del estómago” (epigastrio), que mejora o empeora con la comida.
- Sensación de llenura o pesadez, incluso al comer poco.
- Náuseas o vómitos, sobre todo en las mañanas o tras comidas abundantes.
- Eructos frecuentes, acidez o “subida” de ácido hacia la garganta.
- Pérdida de apetito o peso.
- Distensión abdominal o gases.
- En casos graves: vómitos con sangre o heces negras y malolientes (melena), síntomas que requieren atención inmediata.
Complicaciones
Si no se atienden correctamente, pueden formarse:
- Sangrado digestivo, lo más frecuente, provocando anemia grave.
- Perforación gástrica o duodenal, emergencia que causa dolor abdominal intenso.
- Obstrucción gástrica por cicatrices o inflamación.
- Cambios crónicos como gastritis atrófica y metaplasia (mayor riesgo de cáncer gástrico).
- Reflujo gastroesofágico persistente, con riesgo de daño en el esófago.
Diagnóstico
Para diagnosticar esta enfermedad se utilizan:
- Endoscopia digestiva alta: permite ver el estómago y el duodeno, tomar muestras y detectar lesiones.
- Pruebas para Helicobacter pylori: puede hacerse por biopsia, sangre, aliento o heces.
- Imagenología (ecografía, radiografía de contraste) en casos especiales.
- Exámenes de laboratorio para evaluar anemia o signos de inflamación.
Recomendaciones
Cambiar el estilo de vida y hábitos es clave:
- Comer porciones pequeñas y frecuentes, sin saltarse las comidas.
- Evitar alimentos grasosos, picantes, ácidos o muy condimentados.
- Reduzca el café, el alcohol y el cigarrillo.
- No acostarse inmediatamente después de comer, esperar por lo menos dos horas.
- Manejar el estrés y la ansiedad, ya que empeoran los síntomas.
- Mantener peso saludable y realizar actividad física leve-moderada.
- Consulte al médico si los síntomas duran más de 2 semanas o aparecen signos de alarma como vómitos con sangre, heces negras o baja de peso inexplicada.
